Está claro que nos encontramos ante una situación difícil. El consumo se ha retraído y las empresas empiezan a sufrir sus consecuencias. Nosotros como empresa casi centenaria creemos que tenemos la experiencia necesaria para hacer determinados apuntes.
Nuestra empresa forjó sus cimientos en el trabajo, pasó por momentos de esplendor y por momentos muy bajos, pero siempre salió adelante.
La filosofía de la empresa se aprecia en la figura de Evaristo García. Su vida ha sido una lucha denodada en la que la única cultura era la del esfuerzo y el sacrificio. Sin embargo, no hay que considerar esas palabras como algo peyorativo. Su ilusión, sus ganas de salir adelante, hacían de esta lucha un ejercicio enormemente placentero.
Actualmente las cosas han cambiado radicalmente. De la cultura del esfuerzo se ha pasado a la cultura del ocio. Si no era lo ideal que el trabajo preponderase sobre cualquier otro plano de la vida, desde luego se ha demostrado que el anteponer el ocio a la superación personal nos ha llevado a un mundo absolutamente irreal del que nos estamos despertando a bofetadas.
El mayor problema actual es que la mayoría de los jóvenes no tienen ilusión por el trabajo. Viven desde una perspectiva de facilidad absoluta en el que han conseguido todo lo que quieren sin tener que luchar por ello. Además, nuestros políticos han devaluado los frutos del esfuerzo personal, instaurando la cultura del “pelotazo” en el que los incrementos económicos que produce el trabajo y sus salarios son insignificantes comparados con los derivados de operaciones especulativas.
¿Cual es la situación ahora mismo en el mundo del pescado y la hostelería?
Los profesionales del pescado están desapareciendo, los oficios no tienen valor, son muy sacrificados. Gracias a la crisis, esta perspectiva está cambiando, la gente se está dando cuenta que el tener un oficio es un activo y un seguro para toda la vida y empieza a haber chicos jóvenes con ilusión por hacer carrera en este negocio.
La hostelería vive una situación completamente diferente.
En tiempos de opulencia ha vestido mucho tener un restaurante o incluso un hotel.
Los restaurantes pasaron a ser propiedad de profesionales de otros sectores que invertían en un sector que engrandecía su autoestima y sus relaciones públicas. Además, gracias a la situación económica boyante del país, conseguían no perder dinero. Ahora la situación es radicalmente distinta. Los restaurantes tienen que ser trabajados y gestionados muy bien. Si no es así, las pérdidas caerán sobre sus cabezas, y muchos ni saben hacerlo ni pueden.
En los hoteles pasa algo muy parecido. Amparados en la especulación inmobiliaria y sus plusvalías, los hoteles pasaron a ser propiedad de constructores y no de hoteleros. Aunque la gestión no fuese buena, la revalorización de los edificios de los hoteles tapaba cualquier duda. Sin embargo, ahora deben generar beneficios por si solos, ya que su madre inmobiliaria no está para tapar agujeros, más bien al contrario. En esta tesitura pasa lo mismo que con los restaurantes, ni saben ni pueden.
Inapelablemente, empieza a haber muchos restaurantes e incluso hoteles que están cerrando, y desde luego les van a seguir otros muchos. Desafortunadamente, también se llevará por delante a algunos que lucharon y trabajaron sin desmayo, pero serán los menos.. La crisis, como todas las crisis, seleccionará el sector, y creanme que hace mucha falta.
Sólo le pondríamos un pequeño pero. La gente ajena a la restauración y la hostelería si se ha preocupado por salvaguardar su pecunio particular ante situaciones de cierre. Han creado entramados financieros, que, amparados en leyes ineficaces, hacen imposible a los proveedores hacer efectivas sus deudas.
De cualquier forma, nuestra opinión es clara.
¡Váyanse, desparezcan de nuestra vista! No nos enseñaron nada. Su soberbia, su engreimiento nunca fueron de nuestro mundo. Nosotros sólo conocemos el esfuerzo y la humildad ante nuestros clientes. Por cierto, si verdaderamente se acercan en algo a lo que quisieron aparentar. ¡Paguen lo que deben!.





La crisis en la hostelería…
El punto de vista de la crisis en la hostelería. Gente que llegó cuando el tema estaba caliente y ahora salen de un sector que como todos está sufriendo la crisis….